Las estructuras históricas ofrecen algo que ningún almacén estéril puede replicar: complejidad del mundo real. Robots entrenados en una arquitectura victoriana restaurada — pisos irregulares, escaleras, puertas arqueadas, MEP en balcones — generan datos propietarios de navegación y manipulación de inmenso valor para Tesla, SpaceX y socios de fabricación orbital. La Mansión Fall se convierte en un centro de innovación vivo y vibrante que opera 24/7 — preservando el alma arquitectónica de El Paso mientras forja su futuro tecnológico.